five

Encuesta de Consumo Cultural 2008 - Colombia

收藏
catalog.ihsn.org2025-03-22 收录
下载链接:
http://catalog.ihsn.org/catalog/5265
下载链接
链接失效反馈
官方服务:
资源简介:
Abstract --------------------------- Las prácticas culturales asociadas al consumo de bienes y servicios ofertados por el sector cultural, así como al uso del tiempo libre se plantean como nuevas dimensiones en la estructuración de la vida, tanto de los individuos como de los distintos grupos sociales. Una prueba de ello es la promulgación de lineamientos internacionales, en los cuales se otorga un lugar de relevancia al capital social y cultural de los pueblos y naciones, junto con el auge de los derechos y libertades que hacen visible una amplia gama de minorías sociales y culturales. Sumado a ello, la creciente aparición de políticas estatales, que favorecen el desarrollo de la cultura, el deporte y la recreación, han expuesto y convertido en agenda pública una realidad importante: la dimensión social y cultural del ser humano. Bajo esta perspectiva, la apropiación, la posesión y el uso de bienes, servicios y espacios culturales se ha convertido en objeto de interés de las ciencias sociales, de la institucionalidad pública y de los organismos multilaterales en tanto que se han convertido en prácticas específicas que permiten seguirle la pista a los procesos culturales. En distintas latitudes, desde diferentes perspectivas y magnitudes, algunos estudios han intentado abordar el tema del consumo cultural, de acuerdo con las características nacionales o poblacionales, las preferencias ciudadanas o con los gastos realizados por las personas en este tipo de bienes y servicios. En Colombia, a pesar de que existen mediciones alrededor de la oferta y del dinero gastado por las personas en bienes y servicios promovidos por el sector cultural, así como en actividades de entretenimiento, diversión y ocio, existen algunas iniciativas para medir dichos fenómenos pero no con la amplitud y periodicidad requeridas. De acuerdo con lo anterior, el DANE en su interés de extender sus fronteras temáticas ha adoptado el proyecto “Estadísticas políticas y culturales” como respuesta a las necesidades de información con calidad estadística en términos de confiabilidad, oportunidad, pertinencia y coherencia que demandan los diferentes usuarios sobre el complejo y amplio universo de lo cultural. En ese escenario, el DANE adelanta investigaciones con el propósito de aportar conocimiento acerca de las relaciones entre el estado y la sociedad civil, la realización de los derechos de los ciudadanos (línea de gobernabilidad y derechos humanos); la consolidación y profundización de la democracia como estrategia para el logro de la paz (línea de democracia y participación); el reconocimiento de la diversidad cultural, la caracterización de prácticas y fenómenos culturales asociados con adscripciones identitarias, tradiciones y creencias, el consumo de bienes y servicios ofertados por el sector cultural, así como la valoración y el sentido que dan personas al patrimonio material e inmaterial (línea de cultura, deporte y recreación). Bajo el componente Cultura, Deporte y Recreación, el DANE lleva a cabo la Encuesta de Consumo Cultural que tiene como objetivo hacer un mapa general de algunas prácticas culturales asociadas al uso y apropiación que hacen las personas de bienes, servicios y espacios ofertados y dispuestos por el sector cultural; así como de las horas asignadas al tiempo libre y el tipo de actividades desarrolladas en él. Este trabajo tiene como marco legal e institucional el reconocimiento que se hace a la condición pluriétnica y multicultural de la nación a través de la Constitución Política; a la necesidad de conocer cuál es el nivel de democratización de la cultura mediante acciones concretas como el acceso a bienes y servicios culturales como lo plantea la Visión Colombia II Centenario “Forjar una Cultura para la Convivencia”. Otro alcance que se tiene desde las políticas culturales es la expresión y ejercicio de los derechos culturales y la diversidad cultural a través del estudio de las prácticas asociadas al consumo cultural, en consonancia con los lineamientos políticos del Plan Decenal de Cultura 2001-2010. El interés en el marco del Sistema Nacional de Cultura creado en la Ley General de Cultura, de crear y fortalecer sistemas de información que registren los procesos culturales existentes y le sigan la pista a las creaciones, memorias y ejercicios colectivos como individuales en el escenario de lo cultural. Esta investigación, aunque reconoce la complejidad e indeterminabilidad de lo cultural en términos conceptuales y como categoría de estudio, responde a la inquietud de medir qué procesos y acciones se desarrollan desde la perspectiva cultural, en términos de acceso a la oferta de productos culturales existente, las tendencias y preferencias por grupos etáreos, género y regiones como un primer acercamiento al concepto de diversidad, y al tiempo libre invertido en actividades cotidianas de carácter no obligatorio. En este caso, se indaga por la asistencia, la frecuencia de participación y el gasto que hacen las personas en presentaciones y espectáculos de teatro, danza, música en vivo, exposiciones y proyecciones cinematográficas. Por el uso y frecuencia de lectura, género y tipo de libros, revistas y periódicos leídos, y el gasto hecho en este tipo de bienes. Se explora también el consumo de videos, videojuegos, televisión, radio y música grabada, y por el tipo de prácticas culturales efectuadas y el acceso a ofertas educativas de carácter informal. Con relación al diseño estadístico, esta operación se concibe como una encuesta por muestreo probabilístico que tiene como población objetivo las personas de 5 años y más de las cabeceras municipales del país. El diseño de muestra aplicado es probabilístico, de tres etapas ESTMAS (estratificado con muestreo aleatorio simple) - MAS (muestreo aleatorio simple) - MASC (muestreo aleatorio simple de conglomerados) y estratificado en la primera etapa. La primera versión de esta investigación se realizó durante el año 2007, aplicándose el formulario de 84 preguntas a 8.275 personas en 2.415 hogares de 14 municipios del país(1), a través del método entrevista directa a las personas de 12 años y más. En el caso de los menores de edad entre los 5 y 11 años, la información se obtuvo a través de la figura del informante idóneo: sus padres o acudientes. De este ejercicio, se publicó el informe de resultados en el primer semestre del año 2008 en la página Web del DANE, el cual incluyó información estratégica sobre los usos y frecuencias de consumo que tienen los residentes en Colombia de bienes y servicios culturales ofertados por el sector cultural. Durante este mismo periodo, el equipo de trabajo de la Dirección de Regulación, Planeación, Estandarización y Normalización -DIRPEN- realizó los ajustes temáticos y metodológicos a los documentos y al formulario de la investigación, llevó a cabo las diferentes pruebas e hizo efectivos los ajustes pertinentes para realizar durante el segundo semestre del 2008 la recolección de la segunda versión de la operación estadística. Entre el 19 de agosto y el 14 de noviembre del 2008, se aplicó la encuesta nuevamente a 38.237 personas de 12.031 hogares en 68 municipios del país(2), a través del mismo método de recolección utilizado el año inmediatamente anterior. Aunque se mantuvo el mismo número de preguntas, éstas fueron revisadas y ajustadas dándole un mayor peso a bienes como libros, videos y música; y a servicios como el cine y las presentaciones y espectáculos de carácter cultural. La Encuesta se suma a otra serie de estudios que ha realizado el DANE en el tema cultural: la Cuenta Satélite de Cultura, los módulos de televisión (en convenio con la Comisión Nacional de Televisión) y hábitos de lectura (trabajo con varias entidades, entre ellas el Ministerio de Cultura, la Cámara Colombiana del Libro y Fundalectura), y las preguntas integradas en otras investigaciones que entregan nueva información sobre lo cultural como el Censo 2005, la Gran Encuesta de Hogares y la Encuesta de Ingresos y Gastos. (1) Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Tuluá, Villavicencio, Girón, Pereira, Calarcá, Jamundí, Ipiales, Sabanalarga, Salento y Ramiriquí. (2) Apartadó, Bello, Envigado, Itaguí, Medellín, Barranquilla, Soledad, Bogotá D.C., Cartagena, Tunja, Manizales, Florencia, Popayán, Valledupar, Montería, Soacha, Neiva, Riohacha, Santa Marta, Villavicencio, Pasto, Cúcuta, Armenia, Dosquebradas, Pereira, Barrancabermeja, Bucaramanga, Floridablanca, Girón, Sincelejo, Ibagué, Buenaventura, Cali, Cartago, Palmira, Tuluá, Turbaco, Cereté, Facatativá, Fusagasugá, Girardot, Quibdó, Pitalito, Maicao, Villa Del Rosario, Santa Rosa De Cabal, Yopal, Villamaría, Santander De Quilichao, Sibaté, El Banco, Sampués, Flandes, Aguazul, San José Del Guaviare, Candelaria, Usiacurí, Guaduas, San Juan Del Cesar, Chibolo, San Pedro, Victoria, El Tambo, Pital, La Tola, Ortega, San Juanito y Suaita. Geographic coverage --------------------------- COBERTURA Y DESAGREGACIÓN GEOGRÁFICA En relación a la cobertura geográfica de la encuesta de Consumo Cultural ésta es total nacional cabeceras municipales y la desagregación que se tiene es de 7 regiones en consonancia con la propuesta de la Nomenclatura de la Unidad Territorial Estadística NUTE-: Bogotá, Atlántica, Pacífica, Andina Norte, Amazonia, Andina Sur y Orinoquia, es decir, NUTE 1. Analysis unit --------------------------- UNIDAD DE OBSERVACIÓN Los hogares y las personas de 5 años y más, residentes en los hogares particulares de las cabeceras de los municipios del territorio nacional. UNIDAD DE ANÁLISIS Las personas de 5 años y más, residentes en los hogares particulares de las cabeceras de los municipios del territorio nacional. UNIDAD DE MUESTREO El diseño de la muestra se realiza en tres etapas por lo cual se tiene una unidad muestral en cada una de estas etapas, a saber: - Primera etapa de muestreo – la unidad de muestreo es el municipio. - Segunda etapa de muestreo – la unidad de muestreo es el conglomerado. - Tercera etapa de muestreo - la unidad de muestreo es el hogar. Dentro de cada hogar seleccionado se aplica la encuesta a todas las personas residentes de 5 años y más. Universe --------------------------- Las personas de 5 años y más residentes en los hogares particulares de las cabeceras municipales del territorio nacional. No se incluyen en la muestra: - Resto, considerado como las áreas rurales de los municipios del país en el DANE, en principio por costos y también bajo el propósito de obtener información de la mayoría de la población, la cual para el caso colombiano tiene su principal asiento en las zonas urbanas, específicamente en las cabeceras municipales. - Los menores de edad entre los 0 y 4 años, dado que el interés por ahora es cotejar la información de manera directa con cada sujeto sobre sus prácticas y actividades culturales. - Los lugares especiales de alojamiento como cárceles o centros de rehabilitación penitenciarios, orfanatos o albergues infantiles, hogares geriátricos o asilos de ancianos, conventos, seminarios o monasterios, internados de estudio, cuarteles, guarniciones o estaciones de policía, campamentos de trabajo, albergues para desplazados y reinsertados, centros de rehabilitación no penitenciarios, ni unidades económicas o agropecuarias. POBLACIÓN OBJETIVO Las personas de 5 años y más residentes en los hogares particulares de las cabeceras municipales del territorio nacional. La escogencia de este rango de edad parte de la necesidad de entregar información no solo sobre jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, haciéndose expresas las tendencias generales por diferencias generacionales, sino también sobre las preferencias y prácticas de los menores de edad entre los 5 y 11 años, en consonancia con el reconocimiento como sujetos de derechos y el interés de las políticas públicas por posicionar en la agenda estatal y de los diferentes sectores, la preocupación por su cuidado y promoción así como por el cumplimiento y responsabilidad compartida en su desarrollo. Como la encuesta está concebida, no permite indagar de manera adecuada por la población entre los 0 y 4 años de edad, pues dicha vinculación exigía un cuestionario diferenciado acerca de bienes y servicios culturales acotados al periodo de la infancia. Además, su inclusión exige un tratamiento operativo y logístico diferente, así como una proyección de tiempos de rendimiento diferenciados que ampliaban el tiempo de trabajo, lo que implicaba un aumento en el presupuesto que se tenía proyectado. Kind of data --------------------------- Encuesta por muestreo (ssd) Sampling procedure --------------------------- MARCO MUESTRAL El marco muestral para la encuesta de Consumo Cultural corresponde al listado de la base cartográfica del DANE, que contiene información del departamento, municipio, sector, sección y manzana. En la primera etapa, a nivel de municipio, se cuenta con información auxiliar del total de personas en cada municipio según Censo de Población 2005 y para la segunda etapa, a nivel de manzana, con la cantidad de hogares en cada manzana. Para establecer el marco de muestreo de hogares, se lleva a cabo una etapa en campo denominada enlistamiento. En este proceso se listan y ubican los hogares existentes dentro de los conglomerados que hacen parte de la muestra. TIPO DE MUESTREO El tipo de diseño de muestra que se emplea en cada etapa se elige con base en observaciones hechas de una variable de estudio de interés en investigaciones anteriores, o tomando como base los resultados obtenidos de una prueba piloto anterior, que permite observar indicadores como el coeficiente de correlación intraclásica o las varianzas obtenidas por estrato de selección. El diseño de muestra que se utiliza en la encuesta de Consumo Cultural 2008 es probabilístico, en tres etapas estratificado en la primera etapa y de conglomerados en la última: ESTMAS - MAS - MASC, es decir: - Probabilístico: todas las unidades de muestreo en las diferentes fases y etapas, tienen probabilidad de selección conocida y superior a cero de ser seleccionadas. - ESTMAS: hace referencia a la primera etapa del diseño en donde se selecciona una muestra, a través de muestreo aleatorio simple (MAS), de municipios dentro de cada estrato. - MAS: hace relación a la segunda etapa del diseño, en la que se seleccionan conglomerados utilizando muestreo aleatorio simple, dentro de cada municipio escogido en la etapa anterior. - MASC: significa que en la tercera etapa se seleccionan de forma aleatoria simple hogares y se indaga a TODAS las personas de cinco años y más en cada uno. Dentro de la teoría de muestreo esto se conoce como diseño por conglomerados. - En tres etapas: la selección de las unidades finales de muestreo se realiza en tres etapas donde primero se seleccionan municipios, luego conglomerados y finalmente hogares. PRIMERA ETAPA DE MUESTREO - SELECCIÓN DE MUNICIPIOS El diseño es ESTMAS estratificado y al interior de cada estrato se selecciona con Muestreo Aleatorio Simple MAS. Para la selección de municipios se estratificó el marco de muestra de acuerdo con el tamaño del municipio formando seis estratos, los límites de estos estratos fueron establecidos mediante el algoritmo de Lavalle.-Hidriroglou (1), utilizando como criterio de estratificación la cantidad de personas en la cabecera municipal. SEGUNDA ETAPA DE MUESTREO - SELECCIÓN DE CONGLOMERADOS Al interior de cada uno de los 68 municipios seleccionados en la primera etapa se conforman las Unidades Secundarias de Muestreo que corresponden a conglomerados. Un conglomerado es un conjunto de manzanas que pertenecen a una misma sección cartográfica y que agrupan una cantidad determinada de hogares. Estos conglomerados se conforman tomando como base el total de hogares en cada manzana cartográfica, según Censo de Población 2005, y dependiendo del estrato del municipio la cantidad de hogares en el conglomerado es diferente, de tal forma que para las ciudades de Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla cada conglomerado tiene en promedio 200 hogares. Para los otros municipios la cantidad aproximada de hogares en cada conglomerado es: Estrato 1: 120 Hogares Estrato 2: 100 Hogares Estrato 3: 90 Hogares Estrato 4: 60 Hogares Estrato 5: 60 Hogares Estrato 6: 40 Hogares Una vez conformados los conglomerados mediante Muestreo Aleatorio Simple -MAS-, se seleccionó una muestra al interior de cada municipio. TERCERA ETAPA DE MUESTREO - SELECCIÓN DE HOGARES Al interior de cada uno de los conglomerados se seleccionan hogares por Muestreo Aleatorio Simple MAS. La cantidad de hogares seleccionados en cada conglomerado depende del estrato del municipio. Municipios estrato 1: 20 hogares por conglomerado Municipios estrato 2: 15 hogares por conglomerado Municipios estrato 3: 10 hogares por conglomerado Municipios estrato 4: 10 hogares por conglomerado Municipios estrato 5: 10 hogares por conglomerado Municipios estrato 6: 17 hogares por conglomerado DEFINICIÓN DEL TAMAÑO DE LA MUESTRA La encuesta de Consumo cultural se aplica en 68 municipios de 26 departamentos del país. La cantidad final de hogares seleccionados para la Encuesta de Consumo Cultural fue de 12.031 hogares. (1) Ver Survey Methodology (2002) Statistics of Canada Catalogue No 12-001 Sampling deviation --------------------------- El tamaño de muestra final esperado 12.118 hogares. La Encuesta de Consumo Cultural se aplicó en 12.031 hogares en 68 municipios de 26 departamentos del país. Mode of data collection --------------------------- Entrevista con asistencia de computador personal [capi] Research instrument --------------------------- BASE CONCEPTUAL La cultura, independientemente de la definición utilizada, suele considerarse ajena a los criterios técnicos u objetivos y, por ello, más cercana a relaciones estéticas o espirituales, a creencias y rituales, a maneras de actuar y percibir el mundo, o a formas hegemónicas o masivas de concebirlo. En ese sentido, el “alto grado de indeterminabilidad y la imposibilidad de un consenso definitivo sobre sus contenidos y fines últimos” , ha generado múltiples acepciones y adscripciones sobre lo cultural, los cuales tienen como propósito la definición, diversa y divergente de sus límites, de acuerdo con los grupos, periodos, imaginarios, luchas y tiempos involucrados. Algunos organismos multilaterales, como la UNESCO, han producido conceptos y lineamientos con el ánimo de universalizar perspectivas y enriquecer los debates alrededor del tema. En Colombia, en la Ley General de Cultura se introduce el concepto del organismo multilateral como una manera de ratificar y avalar para la nación el significado y alcance del término: “cultura es el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a los grupos humanos y que comprende, más allá de las artes y las letras, modos de vida, derechos humanos, sistemas de valores, tradiciones y creencias”. La definición de la UNESCO intenta superar las concepciones restringidas y elitistas de la cultura, mediante la inclusión de actividades y producciones de carácter simbólico (como las representaciones e interpretaciones discursivas, artísticas, teóricas, cosmogónicas, etc.), las técnicas y artefactos materiales (con los que se acostumbra a identificar la "técnica"), las formas organizativas de interacción social, económica y política (lo que se entiende usualmente por "sociedad") y las prácticas y realizaciones relacionadas con los seres vivos y el entorno biótico (o "naturaleza") . Aunque la acepción de la UNESCO amplía y enriquece la perspectiva de lo cultural, existe la necesidad de acotar sus dimensiones y áreas para lograr determinaciones concretas, que se traduzcan en categorías que permitan sustentar y argumentar las apuestas que se integran al momento de diseñar y proyectar políticas y programas públicos sobre lo cultural. Así, han surgido nuevos nichos de conocimiento de los fenómenos culturales, gracias al incremento en el número y tipo de actividades relacionadas con la cultura, deviniendo en la exigencia de conocer a profundidad los flujos y vínculos que existen entre lo cultural y demás campos de producción humana, como la economía, la política y la educación, entre otros . Esto también pone en el escenario mundial el papel que juega la cultura en el fortalecimiento de prácticas ciudadanas incluyentes, en la consolidación de una esfera pública más democrática, en la cohesión de la sociedad desde proyectos colectivos y en el acceso equitativo a diversas ofertas culturales, como uno de los ámbitos de la vida social. Incluye, además, la paulatina disminución de las asimetrías sociales, desde las mínimas ofertas en los espacios de interacción social, hasta la priorización de bienes y servicios de acuerdo con las características identitarias, las demandas y lógicas de las comunidades, independientemente de su adscripción o no con las culturas hegemónicas o la alta cultura . En este contexto, las acciones emprendidas en y para el ámbito cultural hacen parte fundamental de las agendas y lineamientos determinados internacionalmente en torno al desarrollo económico y social, el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, el fortalecimiento de escenarios y prácticas democráticas desde la multiculturalidad y el ejercicio pleno de los derechos humanos. Así, las directrices que orientan las acciones transnacionales en materia cultural hacen parte de documentos tan importantes como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, los Principios de Cooperación Internacional de la UNESCO, la Declaración Universal de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo, la Declaración y Programa de Acción de Viena o la Declaración sobre los Derechos de las Personas Pertenecientes a Minorías Nacionales, Étnicas, Religiosas o Lingüísticas. En estos textos la cultura es matizada desde diversos enfoques, pues el propósito es extender las referencias constitutivas a las cuales ha estado históricamente vinculada: industrias culturales, alta cultura y cultura élite. Estos pactos retan así mismo el concepto de la UNESCO, en tanto que abordan un entramado complejo que integra prácticas asociadas con la convivencia (manejo de conflictos y hechos violentos), visibilidad de minorías y delimitación del alcance de los derechos culturales, la transversalidad de lo cultural -desde el enfoque de prácticas, percepciones, comportamientos y hábitos- en temas como la gobernabilidad, la profundización de la democracia, los cambios asociados a la intervención educativa, a la comprensión de lo ambiental, entre otros. A esto se suman algunas líneas de inversión de la banca multilateral, varias de las recomendaciones de los organismos humanitarios, ciertas temáticas abordadas por los tratados comerciales multinacionales o regionales y el interés general por atender el tema cultural desde una referencia mínima específica . El espectro internacional de intervención en lo cultural se aumenta, dadas las crecientes exigencias y demandas expuestas por múltiples grupos étnicos y otros sectores sociales en torno al reconocimiento de sus particularidades culturales. De la misma manera, los planteamientos esbozados por algunos sectores académicos, han impulsado la construcción de políticas públicas nacionales y territoriales enfocadas en la construcción de escenarios que posibiliten el ejercicio de los derechos culturales (que incluyen tanto el reconocimiento y desarrollo de las identidades como el acceso a plurales y diversas ofertas culturales), el fortalecimiento de formas organizativas articuladas desde y sobre la cultura, el fomento de prácticas de creación, circulación y formación artística y/o cultural, la ampliación de bienes y servicios ofertados por el sector cultural o la consolidación de culturas ciudadanas y democráticas, entre otros. Por ello, es importante reconocer el camino recorrido por el país hacia el cumplimiento de estos objetivos, trazados por las agencias multilaterales, como se evidencia -por ejemplo- en la Constitución Política (reconocimiento de la plurietnia y la multiculturalidad), la Ley General de Cultura (la cultura como eje del desarrollo) o la Ley de Cine (visibilidad y reorganización del sector cultural), y en la configuración de una institucionalidad que ha creado entidades específicamente dedicadas a la promoción de las diversas prácticas culturales, y que plantea nuevos horizontes para integrar tanto los actuales como los posibles agentes y subjetividades culturales. A pesar del creciente número de estudios cualitativos, del fortalecimiento de los sistemas de información cultural nacionales, del aumento del conjunto de registros públicos como privados de las actividades culturales y de la promoción de investigaciones y metodologías para la medición de lo cultural, aún es evidente la carencia de indicadores que permitan: medir los impactos sociales de las acciones públicas y privadas en el campo de lo cultural, conocer la configuración y transformación de identidades, el mapeo continuo de los consumos culturales, determinar la percepción de las personas sobre temas ligados a creencias, significados y sentidos, el estudio continuo del impacto de la cultura en otros ámbitos -en la economía, por ejemplo-, entre otros. En consecuencia, es incipiente la información que dé cuenta de los complejos procesos culturales que tienen lugar en la cotidianidad y en contextos particulares, como también en territorios no solo vinculados a lo físico/material sino también a los escenarios virtuales generados por las nuevas tecnologías. En este marco, parece importante no sólo amplificar las indagaciones realizadas en torno a las políticas públicas o a las nuevas redes de circulación, sino también motivar la realización de investigaciones enfocadas en los sujetos y en sus variadas formas de creación, circulación y apropiación simbólica; entendiendo que en el actual contexto es muestra de esas prácticas culturales cotidianas, cuya agencia expone otros procesos más complejos como la significación de identidades, la construcción de mundos sociales y la articulación de proyectos conjuntos. Esto implica que la cultura no puede desligarse de otros escenarios de la vida cotidiana, como los ejercicios políticos o las lógicas del mercado, dadas las mediaciones y re-configuraciones espacio-temporales y de los ámbitos públicos y privados, potenciadas por los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de información y la comunicación. Ello sugiere la trascendencia de los fenómenos culturales del campo de acción específico del sector cultural, a otros ámbitos en los que la perspectiva cultural expone su complejidad y transversalidad. La Encuesta de Consumo Cultural parte de dichas premisas conceptuales y reconoce que los intercambios simbólicos contemporáneos se presentan en medio de relaciones conflictivas de poder, que las prácticas de consumo están ligadas a dinámicas de lucha, construcción y negociación de sentidos, que los agentes que participan en lo cultural asumen posiciones en esas luchas, construcciones y negociaciones . Reconoce, además que, dada la complejidad de lo cultural y la imposibilidad de medir todo lo que le constituye, la investigación se centra en indagar por el uso y la frecuencia de consumo de bienes, servicios y espacios ofertados por el sector cultural, así como la percepción de las horas invertidas en el tiempo libre y el tipo de actividades desarrolladas en él. CONSUMO CULTURAL Como herencia de las denominaciones económicas el consumo se asocia con el uso de diversos tipos de productos y servicios. Respecto con lo cultural, esta categoría se refiere a aquellas dinámicas que involucran tanto la circulación como la apropiación de mensajes y contenidos. Ello implica no sólo la producción de éstos, también el ejercicio activo de recepción y resignificación que está presente en quienes obtienen este tipo de producciones culturales . A diferencia de la perspectiva económica, esta circulación no finiquita en la obtención, sino que a partir de ello se generan nuevas representaciones y sentidos, es decir, que el consumo cultural se constituye así en un “conjunto de procesos de apropiación y usos de productos en los que el valor simbólico prevalece sobre los valores de uso y de cambio, o donde al menos estos últimos se configuran subordinados a la dimensión simbólica.” Ello indica que el valor de cambio del producto no es igual al valor simbólico que los sujetos le imprimen. Algunos servicios o bienes culturales pueden ser gratuitos o no pagos, pero están cargados de múltiples sentidos para quienes hacen uso de ellos, situación que está condicionada a la frecuencia de su uso, al tipo y/o género elegido, al gasto y a su forma de adquisición, como al rol social de quien lo consume. Relaciones y hechos que hacen posible la visibilización de identidades, valores, costumbres, prácticas e imaginarios, a partir del estudio del consumo específico de bienes, servicios y espacios ofertados especialmente por el sector cultural. PRÁCTICAS DE CONSUMO CULTURAL Si las producciones culturales contienen en sí mismas significados, la relación que los sujetos establecen con ellas en sus cotidianidades (o sus usos) implican una negociación de sentidos, es decir, una apropiación que articula lo que de ellas se interpreta con la propia experiencia para aceptar, rechazar o re-crear su significado. Esta apropiación (o consumo) está atravesada por la historia de cada sujeto, por su noción de sí mismo y de los otros, por sus deseos e imposibilidades (esto es, por la posición que ocupa en la cultura), por ello es al mismo tiempo reproducción de lo que ya está definido (las reglas de juego) y producción de sentidos (transformación de esas reglas para lograr lo que quiere) . Así, todos los sujetos son tanto productores como consumidores y cada uno participa con otros en la negociación de sentidos (esto es, de lo cultural) cuando inscribe nuevos significados en las producciones culturales. PRÁCTICAS CULTURALES Como aterrizaje y expresión concreta del postulado de la UNESCO, la cultura es aquí entendida como dimensión simbólica de lo social, es decir, como el conjunto de ideas, experiencias, enunciados y acciones (esto es, prácticas) que al ser compartidos por un colectivo social, les permiten a sus integrantes entender de formas similares el mundo que habitan, identificarse como parte del mismo grupo y diferenciarse de otros que no comparten las mismas prácticas. Así definidas, las prácticas culturales son las diversas maneras en las que los sujetos producen sus significados sobre la realidad (es decir, definen lo que ésta es, quienes la habitan y qué la conforma), los intercambian con otros sujetos (esto es, les cuentan lo que piensan y sienten por medio de diversos lenguajes como el sonoro, el visual, el oral o el escrito, por ejemplo) e interpretan los que otros ponen en circulación (es decir, relacionan la propia experiencia con lo que otros dicen para aceptarlo o no). Y en este juego que no es lineal sino simultáneo los diversos significados son negociados por los sujetos desde sus particularidades (esto es, sus historias personales), en contextos específicos (en tiempos y espacios concretos) y a través de múltiples medios (varios canales de circulación) para re-producir o cuestionar los sentidos sociales (esto es, significados colectivamente compartidos o, en suma, la propia cultura) . En ese sentido, la encuesta indaga por aquellas prácticas asociadas a la consecución y uso de bienes, servicios y espacios ofertados por el sector cultural, dentro del marco de las manifestaciones culturales de las áreas y disciplinas determinadas y priorizadas por las políticas públicas culturales. POLÍTICAS CULTURALES Las políticas públicas se abordan como proyectos colectivos de corto, mediano y largo plazo en los que se define un orden social imaginado, el papel que en éste deben jugar las artes y la cultura, las estrategias a ejecutar para lograr lo proyectado y las funciones que con esta apuesta deben desarrollar personas, organizaciones e instituciones. En este sentido, las políticas culturales son entendidas como un marco de acción que orienta diversos intereses particulares hacia la consecución de un propósito colectivo, expresando lo que una sociedad específica reconoce como arte y cultura, aclarando quiénes, cómo y en qué medida pueden participar en la determinación de ese objetivo común y evidenciando cuáles son las relaciones sociales privilegiadas en su realización . Esto implica que, a través de las políticas culturales, una sociedad define subjetividades (quién es quién, quiénes son los otros, quiénes hacen parte del nosotros), mundos sociales (qué escenarios se habitan y cuáles son sus características) y sentidos (qué significa qué), por ello, tanto su alcance como aplicación, están atravesadas por tensiones, disensos, resistencias y contradicciones en torno a lo que cada uno de los involucrados percibe, quiere o aprueba . ESCENARIOS DE CONSUMO CULTURAL La negociación de sentidos que los sujetos realizan a través del uso cotidiano de las producciones culturales no sólo depende de las ideas, experiencias, enunciados y acciones que comparten con su grupo de identificación (prácticas culturales), sino también de los escenarios en los que éstas se desarrollan, las cuales al mismo tiempo son significados a través de las prácticas culturales (o de consumo) . En este marco, la construcción de sentidos (y también los sentidos mismos) la puesta en marcha en espacios físicos cerrados (teatros, salas) es diferente de la que se realiza en espacios físicos abiertos (plazas, parques) o en espacios virtuales (televisión, Internet), así como es diferente si se desarrolla en una u otra de las posibilidades incluidas en estas categorías (televisión o Internet). Es en estos escenarios y las prácticas a ellos asociados, que la sociedad elabora sus nociones de lo colectivo, lo personal, lo público y lo íntimo, en suma, su idea de orden social. PRODUCCIONES CULTURALES Los significados que los sujetos construyen sobre el mundo son comunicados a otros a través de diversos lenguajes -como el sonoro, el visual, el oral o el escrito- y pueden ser comprendidos por esos otros (de diversas maneras, pero siempre comprendidos) porque los lenguajes utilizados hacen uso de códigos culturales (esto es, de reglas de juego compartidas). En este ejercicio el sujeto que produce los significados les da la materialidad en la cual circulan por la sociedad -la música, la fotografía o los libros, por ejemplo- y la forma que los diferencia de otros (la música clásica, la música andina, la música rock), dependiendo de la intención por él buscada (lo que quiere lograr) y como estrategia de posicionamiento de lo propio (en la lucha 'simbólica'). Desde esta perspectiva, es importante reconocer que las producciones culturales contienen en sí mismas definiciones sobre lo que es la realidad, dadas por quien los creó, por quién los usa y por el contexto social en el que circulan. Y para la encuesta, dichas producciones culturales se acotan a aquellas que son creadas y provistas por el sector cultural. BIENES Y SERVICIOS CULTURALES Los bienes y los servicios culturales son entendidos como producciones culturales diferentes, ya que mientras los primeros son duraderos (permanecen en el tiempo) y posibilitan su adquisición como propiedad por quien los consume, los segundos sólo pueden apropiarse en su momento de ejecución (no permanecen en el tiempo) y en consecuencia, no pueden ser propiedad de quien los consume . Entre los bienes se encuentran, por ejemplo, los libros, mientras que un servicio cultural es el teatro (entendido como puesta en escena en vivo) o un taller en artes plásticas. TIEMPO LIBRE Medir el tiempo libre ha sido uno de los retos actuales, ya que se convierte en un referente importante para conocer el tipo de actividades, inversión de tiempo, prioridades y énfasis en la ejecución de éstas, así como un insumo básico para entender las condiciones y estilos de vida de los ciudadanos. El concepto de tiempo libre surge del fenómeno de industrialización, en el cual la vida de la gente empieza a ordenarse bajo los parámetros propios del mercado. Es decir, se comienza a diferenciar qué acciones hacen parte del tiempo ligado a la actividad laboral, cuáles son complementarias y cuáles prácticas constituyen el tiempo para sí mismo. A ello se suma, cómo las tecnologías en el hogar como en el trabajo, generaron una resignificación de las tareas cotidianas como de las labores colectivas, en tanto que suprimieron y en otros casos, disminuyeron la inversión de tiempo como de fuerza en ciertas actividades. Algunos estudios iniciados en la Unión Soviética a mediados del siglo anterior, entendiendo la marcada diferencia entre las diferentes acciones, expusieron el interés por construir una agenda complementaria en el tiempo autónomo, con el fin de potenciar nuevas posibilidades que redundaran en el desarrollo y capacidad productiva de cada persona . En consonancia con lo expuesto, Valdez expresa que el tiempo libre responde a “las formas personales como cada individuo organiza su vida cotidiana", es decir "la forma original individualizada, no solo de particularidades en cuanto al contenido de sus creencias, valores o formas de comportamiento cotidiano, sino a la manera como cada persona vive las normas de su grupo, clase y sociedad a la que pertenece" . En esa misma línea Munné plantea que el tiempo libre es un fenómeno característico de las sociedades modernas, en las que nuevas dinámicas de trabajo han ido restando tiempo a las actividades de producción para dar paso a la realización de otras actividades. En ese marco se inscribe el tiempo libre, entendido como aquel período en el que se ejecutan actividades tanto individuales como colectivas que expresan una forma de vida cotidiana y una manera específica de organizar el tiempo que resta de las actividades consideradas como obligatorias entre las cuales están: trabajar, estudiar (como exigencias sociales de acuerdo con el momento de vida), comer, asearse, dormir (como acciones de recuperación y mantenimiento de las condiciones biológicas). A partir del análisis del tiempo en el mundo moderno hecho por Munné, la encuesta de Consumo Cultural retoma las cuatro categorías de tiempo estudiadas como un marco conceptual y referente para determinar los límites y acepciones del tiempo libre: - El tiempo psico-biológico: que se ocupa en conductas impulsadas por necesidades psíquicas y biológicas, como dormir, comer, acicalarse. - El tiempo socioeconómico: consistente en actividades laborales y productoras de bienes y servicios. En ellas se distinguen trabajar y estudiar. - El tiempo sociocultural: que implica los compromisos establecidos por la sociedad y por el grupo al que se pertenece, como el cuidar los niños, a las personas enfermas o a los adultos mayores. - El tiempo libre: en el que las acciones que se realizan -individuales o colectivas- no obedecen a una necesidad externa que las impulse o una obligación, es decir, son elegidas voluntariamente y por algún interés personal sin tener algún tipo de remuneración económica por ejecutarlas. Se considera que este tiempo es usado para el descanso, el ocio, el entretenimiento y la producción de placer, es decir, para actividades como pasear, ir a cine, ver televisión, leer, entre otras. DISEÑO DE INSTRUMENTOS En este caso se utilizó un cuestionario que combina características, hechos y acontecimientos con motivos y razones sobre ciertas prácticas culturales que realizan las personas de los hogares de las cabeceras municipales. Por el momento, y aunque es uno de los ejes centrales de lo cultural, las preguntas sobre opiniones, actitudes y sentidos, hacen parte de las futuras exploraciones. El cuestionario(estruturado) tiene ocho módulos, los tres primeros permiten la identificación y localización de la vivienda, el conocimiento de la composición del hogar y las características generales de las personas. Los cinco módulos restantes integran las categorías conceptuales sobre consumo cultural, así: Módulo A. Identificación y Módulo B. Datos de registro: permiten determinar la ubicación, la localización y las características generales de los hogares a encuestar para determinar su nivel socioeconómico y su estructura familiar. Total de preguntas: siete - 7 Módulo C. Características generales de las personas: con este grupo de preguntas se conocen las características básicas de los encuestados para obtener los perfiles sociodemográficos. En este punto se obtiene información relacionada con el sexo, la edad, el estado civil, el grado de escolaridad, la actividad principal y el nivel de ingresos mensuales. Total de preguntas: nueve - 9 Módulo D. Tiempo libre: identifica la cantidad de tiempo y las actividades que realizan las personas en su tiempo libre en una semana. Total de preguntas: tres - 3 Módulo E. Asistencia a presentaciones y espectáculos culturales: posibilita la caracterización de asistencia, gasto y razones de no asistencia a presentaciones y espectáculos culturales. Total de preguntas: trece -13 Módulo F. Publicaciones y audiovisuales: indaga por la asistencia (servicios) y uso (bienes), frecuencias, tipos de acceso y razones de no uso/asistencia de bienes y servicios culturales. Total de preguntas: cuarenta y dos - 42 Módulo G. Asistencia a espacios culturales: establece el grado de asistencia, frecuencia y motivos de no asistencia a espacios culturales. Total de preguntas: trece - 13 Módulo H. Formación y práctica cultural: permite conocer las preferencias de las personas relacionadas con el acceso a ofertas educativas culturales y artísticas informales, así como con la realización de una práctica cultural en áreas culturales específicas. Total de preguntas: cuatro - 4. Cleaning operations --------------------------- CONSOLIDACIÓN DE ARCHIVOS Al recibir la información por parte de cada técnico, se debe organizar en un árbol jerárquico establecido con antelación de la siguiente forma: departamento, municipio, carpeta de envío (supervisor, encuestador, fecha y hora de sincronización y carpeta que contiene los puntos completos). A los archivos recibidos se les realiza un proceso de transformación que permite la lectura y cargue de la información contenida en los mismos a la base de datos. La información en base de datos es organizada en tablas, las cuales tienen una relación jerárquica desde el aspecto más amplio hasta el más concreto y manejan los siguientes criterios como: llave primaria, llave foránea e índices, los cuales permiten una mejor interrelación entre las diferentes tablas que componen la base de datos. El principal criterio de clasificación, al momento de la generación de reportes que muestran la información almacenada en los registros existentes en la base de dato, es la división político-administrativa del país. Estos reportes son generados tanto en el marco nacional como departamental y municipal. NORMAS DE VALIDACIÓN Y CONSISTENCIAS Dada la importancia del proceso de consistencia para asegurar la calidad de la información, se crean las reglas de validación y consistencia que son especificaciones coherentes con el flujo del formulario, así como con las lógicas temáticas que permiten conocer y descartar casos atípicos. En conjunto con el equipo temático, estadístico, operativo y de sistemas se verifica que el desarrollo final del formulario de captura en DMC cumpla con las normas de validación y consistencia establecidas para esta encuesta. Este proceso se lleva a cabo gracias a las pruebas realizadas por los diferentes agentes involucrados en la construcción del formulario. Se aclara que estas pruebas se ejecutan antes del inicio de operativo en campo con el fin de hallar posibles errores en el desarrollo, además para homogeneizar conceptos con respecto al formulario. VERIFICACIÓN DE LA CONSISTENCIA INTERNA DE LOS DATOS Y AJUSTES En este proceso se verifican los patrones de no respuesta para analizar su nivel de aceptabilidad y se pide verificación o en algunos casos, una nueva medición. Las bases se actualizan de forma tal que el nombre de las variables y los formatos de codificación no cambien. Además se evalúa que no ingresen observaciones repetidas. Por otro lado, las observaciones atípicas se ven respecto a los valores medios usualmente analizados y desviaciones coherentes al fenómeno de estudio. Cuando un dato atípico es reportado, no se borra ni se imputa, si no que se pide una especificación de la medición y si es posible, se vuelve a tomar dicha medición para observar si es un fenómeno real que se está presentando. En el caso del equipo de sistemas, el principal tipo de inconsistencia interna que puede ocurrir son los registros duplicados en la base de datos. Con esto se genera un reporte que se envía a cada territorial para hacer una posterior verificación de la información por parte del equipo de campo, el cual una vez consolidados y evaluados los registros, tanto los que ellos manejan como los que se les envían, tendrán como tarea informar cualquier irregularidad encontrada a DANE Central. IMPUTACIÓN Y AJUSTES DE COBERTURA En esta encuesta no se llevó a cabo ningún proceso de imputación de las unidades de observación, ya que se trata de una encuesta sobre prácticas culturales características de cada individuo y por lo tanto las preguntas son de carácter personal. Por lo general, cuando la información de un individuo no se puede obtener, dicha no respuesta total del individuo continúa teniendo el factor de expansión que la metodología de muestra le ha asignado y por tanto, la tasa de individuos representados es asumida como no respondientes estimados del universo, lo cual puede ser un hecho falso. Se asume que la pérdida de los individuos por no respuesta o por no cobertura, es un fenómeno aleatorio y se genera un factor de corrección mediante la suposición de una fase de diseño aleatoria simple en la recolección. Este factor se aplica directamente sobre el factor de expansión total deformándolo en el sentido de hacerlo mas pequeño a medida que la pérdida se incrementa, esto disminuye la varianza final de estimación. Las consecuencias están directamente relacionadas con la cobertura final de la encuesta. Response rate --------------------------- Uno de los principales criterios para determinar la calidad de la estimación de un parámetro es la variabilidad que tienen los posibles resultados de dicha estimación. Esta variabilidad se puede medir con la varianza del estimador, la cual depende de muchos factores como el diseño de la muestra, el tamaño de la muestra, el parámetro que se desea estimar, los niveles de desagregación, entre otros. Otra medida de variabilidad relacionada con la varianza es la Desviación Estándar de la distribución o error estándar que se calcula como la raíz cuadrada de la varianza. Un criterio más uniforme para determinar la precisión de un estimador es el coeficiente de variación, el cual se define como el cociente entre el error estándar y el estimador multiplicado por 100. Aunque la varianza, el error estándar y el coeficiente de variación, miden la magnitud de la variabilidad de la distribución de la muestra del estimador, es decir, lo que comúnmente se denomina el error de muestreo, el coeficiente de variación tiene la ventaja de dar esta medida en términos porcentuales, por lo cual es una medida común para estimaciones. En este aspecto, entre menor sea el error muestral menos incertidumbre se tiene de un resultado e indica que dicho resultado es más preciso. La Encuesta de Consumo Cultural espera obtener coeficientes de variación estimados -cve- inferiores al 8% para los principales indicadores a nivel nacional e inferiores al 12% para los principales indicadores a nivel regional. Sampling error estimates --------------------------- Cálculo de precisión de los resultados Uno de los principales criterios para determinar la calidad de la estimación de un parámetro es la variabilidad que tienen los posibles resultados de dicha estimación. Esta variabilidad se puede medir con la varianza del estimador, la cual depende de muchos factores como el diseño de la muestra, el tamaño de la muestra, el parámetro que se desea estimar, los niveles de desagregación, entre otros. Otra medida de variabilidad relacionada con la varianza es la Desviación estándar de la distribución o error estándar que se calcula como la raíz cuadrada de la varianza. Un criterio más uniforme para determinar la precisión de un estimador es el coeficiente de variación, el cual se define como el cociente entre el error estándar y el estimador multiplicado por 100. Aunque la varianza, el error estándar y el coeficiente de variación, miden la magnitud de la variabilidad de la distribución de la muestra del estimador, es decir, lo que comúnmente se denomina el error de muestreo, el coeficiente de variación tiene la ventaja de dar esta medida en términos porcentuales, por lo cual es una medida común para estimaciones. En este aspecto, entre menor sea el error muestral menos incertidumbre se tiene de un resultado e indica que dicho resultado es más preciso. La encuesta de Consumo Cultural espera obtener coeficientes de variación estimados -cve- inferiores al 8% para los principales indicadores a nivel nacional e inferiores al 12% para los principales indicadores a nivel regional. Data appraisal --------------------------- ANÁLISIS ESTADÍSTICO En la ejecución de la encuesta y su procesamiento, se pueden generar sesgos de información que pueden producirse por el mal diligenciamiento de formularios, una ubicación geográfica inadecuada, errores en la consolidación de la información y su procesamiento, los cuales se conocen como errores no muestrales. Para corregir y controlar dichas falencias y mantener los niveles de calidad se hace una revisión constante por parte de cada uno de los componentes estadístico, temático, operativo y de sistemas. Dichos procesos resultan cuantificados y evaluados mediante indicadores de completes, cobertura y coeficiente de variación, que en consecuencia miden la calidad del resultado final. En particular el error de muestreo se constituye en una herramienta para establecer parámetros de precisión en los resultados. Para su uso e interpretación se debe tener en cuenta que si la dispersión es alta, los parámetros estimados pierden utilidad, pues el valor verdadero del parámetro, en el universo, puede estar en un intervalo muy amplio lo cual no proporciona información útil. Por lo tanto esta medida de variabilidad es un criterio muy importante para determinar la calidad de una estimación. Para los indicadores de completez y completitud se busca que sean superiores al 90%. En cuanto a los coeficientes de variación se suele considerar que el resultado de una estimación es bueno si su coeficiente de variación es menor del 5%; aceptablemente práctico, entre el 5 % y el 10%; de baja precisión si es mayor del 10 % y menor del 15% y no útil si es mayor del 15%. ANÁLISIS DE CONTEXTO Este análisis consta en primera instancia del cálculo de las frecuencias simples de todas las variables nominales medidas en las encuesta. A partir de los resultados de las frecuencias sobre cada variable, se determinan características socio-demográficas y se describe la población objeto de estudio. Se realizan comparaciones de proporciones entre el Censo General (2005) y la muestra y se establece el desfase con datos externos, que puede ser explicado por el nivel de cobertura. Para las variables más importantes de la encuesta, se emplean las frecuencias para observar niveles de desagregación aceptables. Posteriormente, por ser el resultado de una metodología de muestreo probabilístico aplicado en la población de estudio, los cuadros de salida proveen conclusiones de la totalidad de los individuos que son la población objeto de estudio. Sin embargo, debe tenerse cuidado con las desagregaciones, ya que en este caso, muy pocos individuos podrían proporcionar la información que se infiere a una población específica. En este aspecto, la validación con datos externos es prioritaria. El análisis de coherencia se desarrolla en el sentido de que las densidades demográficas principales del Censo (2005) coincidan en proporción y en densidad con los resultados de las variables demográficas consultadas por la encuesta. INDICADORES PARA EL CONTROL DE CALIDAD DE LOS PROCESOS DE INVESTIGACIÓN Para establecer la calidad de los datos que provee la encuesta de Consumo Cultural, se obtienen cuatro indicadores a saber: el coeficiente de variación estimado, la tasa de cobertura, la tasa de encuestas completas y la tasa de oportunidad. En los cuadros de salida se establecen los coeficientes de variación para cada resultado Respecto con los otros tres indicadores, éstos se calculan a partir de los datos recolectados en el operativo de campo como del cronograma de la operación estadística. INDICADOR DE COBERTURA Este indicador permite medir la cantidad de hogares encuestados con respecto al total de hogares seleccionados según el diseño muestral. Para que este indicador sea aceptable, es esencial que haya logrado el mínimo nivel de referencia que, para el caso, es del 90% frente al total de hogares seleccionados en la muestra. Si por diversos motivos no se obtiene el nivel de referencia esperado, es importante definir las causas y razones que no permitieron obtener dicho nivel, para así tomar las decisiones a las que haya lugar. El cálculo del indicador de cobertura se obtiene mediante la división entre el total de hogares encuestados y el total de hogares seleccionados por cien. INDICADOR DE COMPLETEZ Con este indicador se establece el nivel de completitud de la información recolectada y, al igual que la tasa de cobertura, el porcentaje mínimo aceptado es del 90%, lo que implica que una buena completitud de la información se obtiene cuando se establece que el 90% o más de las encuestas realizadas están completas. En este caso, se eligen una serie de variables importantes para determinar el nivel de completitud de cada encuesta. Si la proporción de encuestas completas sobre el total de encuestas realizadas es menor al tope de referencia, se deben aclarar las posibles causas de esta situación para realizar las acciones pertinentes La fórmula con la cual se calcula el indicador de encuestas completas es: total de encuestas completas dividido entre el total de encuestas realizadas por cien. INDICADOR DE OPORTUNIDAD Este indicador se refiere a la oportunidad sobre la entrega de resultados de la encuesta de Consumo Cultural, y el resultado de la medida de este indicador se da en días. Para realizar el cálculo, se establece: la fecha real de entrega de resultados menos la fecha planeadas por cronograma para entrega de resultados. Esta cifra se da en días, semanas y meses.

摘要 --------------------------- 与文化产品和服务消费以及闲暇时间使用相关的文化实践,被视为个体和不同社会群体生活结构化的新维度。这一点在国际指导方针的颁布中得到了证明,这些指导方针赋予人民和民族的社会文化资本以重要的地位,同时,权利和自由的兴起使广泛的社会和文化少数群体可见。此外,支持文化、体育和娱乐发展的国家政策的不断出现,已经将人类的社会和文化维度公之于众。在这种观点下,对文化商品、服务和空间的占有、拥有和使用已成为社会科学、公共机构和多边机构关注的对象,因为它们已成为追踪文化进程的特定实践。在不同的纬度上,从不同的视角和规模出发,一些研究试图根据国家或人口特征、市民偏好或人们在文化商品和服务上的支出等因素来探讨文化消费问题。在哥伦比亚,尽管存在关于文化部门推广的商品和服务以及娱乐、娱乐和休闲活动的供应和人们在这些方面的支出测量的数据,但存在一些衡量这些现象的举措,但并不具备所需的广度和周期性。据此,DANE(国家统计局)为了扩大其主题范围,采纳了“政治和文化统计”项目作为对高质量统计信息需求响应的解决方案,这些信息在可靠性、及时性、相关性和一致性方面满足不同用户对复杂广泛的文化宇宙的需求。在这种情况下,DANE开展调查,旨在增进关于国家和公民社会之间关系、公民权利的行使(治理和人权线)、民主的巩固和深化作为实现和平的战略(民主和参与线)、文化多样性的承认、与身份归属、传统和信仰相关的文化实践和现象的特征化、文化部门提供的商品和服务的消费以及人们对物质和非物质文化遗产的价值和意义的评价的知识。在文化和体育和娱乐这一组成部分下,DANE实施了文化消费调查,其目标是绘制一张关于人们使用和占有文化部门提供的商品、服务和空间的某些文化实践的总体图景;以及闲暇时间的分配和在该时间中进行的活动类型。这项工作在法律和制度框架内,是对国家多元化和多文化性质的认可,通过宪法承认;了解文化民主化的水平,具体行动包括像“构建一种共存文化”所提出的那样,通过获取文化商品和服务来采取具体行动。此外,从文化政策的角度来看,是对通过研究与文化消费相关的实践来表达和行使文化权利和文化多样性的关注,这与2001-2010年文化十年计划的指导方针一致。在《文化总法》框架内,系统国家文化体系创建的兴趣在于创建和加强信息系统,以记录现有的文化进程并追踪文化场景中的集体和个人创造、记忆和练习。这项研究虽然承认文化在概念和作为研究范畴方面的复杂性和不确定性,但旨在回答从文化视角测量哪些过程和行动的问题,在现有文化产品供应的获取、年龄、性别和地区群体的趋势和偏好以及非强制性日常活动中的闲暇时间投资等方面,这是一个对多样性概念的第一步接近。 ...
提供机构:
catalog.ihsn.org
5,000+
优质数据集
54 个
任务类型
进入经典数据集
二维码
社区交流群

面向社区/商业的数据集话题

二维码
科研交流群

面向高校/科研机构的开源数据集话题

数据驱动未来

携手共赢发展

商业合作